Los fundadores del Colegio. La primera Comunidad de Hermanos Maristas en Huacho

El 04 de marzo de 1932, llegó procedente del Callao el Rvo. Hermano Emilio Valentín para tratar los últimos pormenores de la fundación de un nuevo Colegio Marista en Huacho.

 El 19 de marzo se conforma la primera comunidad de hermanos para Huacho y dado que la fecha coincidía con el día de San José, se decide darle el nombre de SAN JOSÉ, al Colegio Marista de Huacho. Pocos días después llegaron a nuestra ciudad, la primera comunidad de Hermanos, integrada por Octavio, Andrés y Mateo.

“El Imparcial” y “El Heraldo”, dos periódicos de Huacho imprimieron sus números especiales anunciando la apertura del Instituto “San José” de los Hermanos Maristas en nuestra ciudad.

El primer año de su fundación se inicia con 22 alumnos, terminando a fin de año con 40.

 En el año 1935 por R. M. N° 7200 se autorizó la apertura de nivel secundario.

En el año 1957, se celebra las bodas de plata (25 años), siendo Director el Rvo. Hno Manuel García Villaroya.

En el año 1982, se celebra las bodas de oro (50 años), teniendo como Director al Hno. Juan Rovira Sarrabasa.

Por R. D. N° 00853 del 19 de abril de 2001, se aprobó el servicio educativo con la creación del nivel inicial mixto, que en la actualidad consta con aulas únicas de 3, 4 y 5 años.

Una de las primeras fotografías vista por los superiores de los Maristas a principios de los años 30

Alumnos fundadores del Colegio en el año 1932

En el año 2007, el colegio celebró sus bodas de Diamante, 75 años en nuestra localidad, en compañía de todos los Colegios Maristas del Perú, motivados todos bajo la Dirección del Hno. Julio Ibáñez Saiz.

Hoy, en el 2018, cumplimos 86 años de presencia Marista en nuestra localidad, fortalecidos por el carisma del padre Champagnat. Hacemos nuestro su pensamiento de que “para educar bien a los niños y a los jóvenes hay que amarlos, y amarlos a todos por igual”. Según este principio, las características particulares de nuestro estilo educativo marista son y serán siempre la sencillez, el espíritu de familia, el amor al trabajo y ser fieles seguidores de María.